La reinvención

Nuevas secciones

En los informativos de la televisión podemos encontrar, como en la prensa o en la radio, diferentes secciones, correspondientes con cada una de las temáticas abordadas. Según la información que contengan hablaremos de un ámbito y otro, de una sección u otra.

En épocas anteriores, ya casi cercanas al pleistoceno, encontrábamos la apertura con alguna noticia política, que afecta a todos, pero siempre tan tediosa. En un informativo “tipo” podrían seguirle economía, sucesos, sociedad, cultura y deporte. Éste sería un reducido resumen y que no siempre tiene que seguir este orden, dado que podemos encontrar un descenso exagerado del paro (¡qué iluso!) o un desgraciado accidente (más normal) que abran el informativo. Pero, lo normal, viene a ser un esquema similar al reseñado.

El caso es que después de observar informativos de todos los canales y colores he llegado a la conclusión de que deberíamos cambiar el viejo esquema por nuevas fórmulas. Veamos cómo podemos hacerlo.

Dejaremos de arrancar el contenido de los informativos con políticas para comenzar con “mentiras a troche y moche” o a “diestra y siniestra” que queda más acorde por la vinculación de los lados a las clases políticas. Que nadie se queje. Pero son buena gente, todos quieren hacer un “gran pacto de Estado”, aunque la culpa es del de enfrente que no se deja que le imponga “mi” pacto.

Encadenaríamos con algo que antes era, en la mayoría de las veces, circunstancial y que se ha transformado en el bloque central de las informaciones: tribunales. Un apartado que bien podíamos denominar como “qué hay de lo mío…”. Caso Noos, Gütrhel, Campeón, Bárcenas… esos que ya sabéis, aunque cada día sale uno nuevo, yo ya no recuerdo todos los concejales y alcaldes que están imputados en España por haber hecho uso del “do re mi fa… a mi bolsillo se va”.

Para relajar la situación mantenemos la sección de economía, en la que vemos cómo nos dicen que estamos mejorando mientras la Unión Europea advierte de que “así no”, que ése no es el camino.

Sucesos, por desgracia, siempre aparecen.

Los temas de sociedad, después de observar algún informativo, es para calificarlo como “el relleno del día”, porque ni son temas originales, ni noticias con un diferente enfoque ni nada que se le parezca. Incluso algún periodista desea ser el protagonista por encima de la información.

El apartado de cultura se ha convertido en necesario para demostrar que todavía queda en España, pese a los recortes, el incremento del IVA y ataques similares.

En deportes no me meto. Y sobre el tiempo, como yo digo, “parcialmente nuboso”, porque siempre hay alguna nube.

Día Mundial de la Libertad de Prensa

Una reflexión que llega después de que el 3 de mayo celebráramos (por decirlo de alguna manera) el Día Mundial de la libertad de prensa. En Valladolid hubo gente, en León también y, por supuesto, en Salamanca, donde la Asociación Salmantina de Periodistas (@_ASPE_) organizó una concentración frente al Teatro Liceo.

La presidenta de la asociación, Elena Martín, leyó un manifiesto en el que apuntó los males principales de nuestros días dentro de este sector. Los sueldos precarios, las ofertas de trabajo indignas, la triste situación de los que aún mantienen su puesto de trabajo o la desgarradora cifra de los 10.000 compañeros enviados a la calle en los últimos tiempos.

Reivindico, desde estas líneas, que los trabajadores de los medios somos gente “normal”, ¿o quizá alguien pensó que éramos dioses? Si éste es el cuarto poder… Unos ciudadanos más, eso sí, con la encomiable labor de trasladar la información a los conciudadanos. Cada vez con el sentimiento mayor de que los hijos no se dediquen a esta tarea, aunque hay cantera…

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También diré, a título personal, que me hubiera gustado contar a mi lado con un número mayor de compañeros, como que hubieran acudido a las concentraciones de Valladolid, León o el resto de España mucha más gente.

Me temo que en algunos casos William Wallace ya llegó tarde a proferir su proclama, porque ya les han quitado la libertad.

Terminar con la frase que no por machacada estos días pierde sentido: “Sin periodistas no hay periodismo. Sin periodismo no hay democracia”